Ayer en un intercambio de opiniones en el cual yo participaba se discutía la forma en que un músico había opinado sobre un personaje de la clase alta, empresario, político, con un alto cargo en el gobierno como jefe de gobierno de capital. Este político postuló su reelección al cargo de jefe de gobierno y obtuvo casi el 50% de los votos de los ciudadanos. Esto incitó al Músico a acusar al electorado de ser poco menos que imbéciles, cipayos, mercenarios y carentes de interés mas allá de su propio bienestar. Durante esta charla se alegaron varios motivos por los cuales las aseveraciones hechas por el músico podrías ser ciertas o no. El debate transcurrió y se puso en tela de juicio la agresividad que había tenido el músico, en ese sentido muchos de los participantes al parecer se sintieron tocados, habiéndolo votado o no... ya sea que se hubiesen sentido agredidos por el cuestionamiento a la libre elección... o el nivel de desprecio que expresan sus palabras para los que se sienten aludidos por compartir la misma ideología o por el contrario otro grupo ideológico que expresa en un voto en sentido contrario a la ideología actual de gobierno o se siente profunda aberración de por esa ideología.... Se alego que otros personajes de mayor rango o inclusive no siendo del gobierno o que fueran menos o más aptos para desarrollar sus funciones como gobernantes, políticos, ladrones, nazis, boliches, izquierdosos, fachos o simplemente corruptos, se hablaron de intereses, de las multimillonarias cuentas del político, de sus razones, de las razón del presidente de la nación. Se hablo de lo malo del presidente y de que su gobierno nunca había sido bueno, solo menos malos que los otros... se hablo de los mejor 8 años mejores años de economía y de los peores veinte. Se discutió las capacidades del político parar gobernar siendo este proveniente de una clase alta. Se hablo de las necesidades del pueblo y sobre si este político era capaz de entenderlas. Se hablo de la representatividad y de los millones, se hablo sobre si lo que nos representa la plata. Se hablo de los que nos representa. En ese debate en donde se presenta lo que nos representa. Me pregunto si me representa un político, un hombre de la clase alta, un músico o un corrupto... Un mercenario? Me representa aquel que simplemente es contrario a lo que jamás me representaría o a lo que aborrezco? Me representa aquel que es capaz de eliminar a lo que genera mis temores? Secuestros, robos, asesinatos, la injusticia, la brutalidad, la guerra, el hambre, la desidia, la falta de humanidad, la desigualdad. Me representa?... me pregunto si lo que me representa me involucra solo a mi... y si debo representarme como el logo de yo quiero que todos estén bien o me puedo guardar mi representatividad para mí solo y usarla de forma egoísta. Entonces creí por un momento que el eje filosófico de esta discusión mas trascendente era las diferencias entre estos dos grupos de personas... los que creen que se representan a sí mismos y aquellos que creen que se representan por ellos mismos y por los demás. Esto disparo una paradoja primero en toda la conversación, no puede encontrar a ni uno solo que se representara solo a sí mismo y esto incluyéndome ya que esta conversación se había generado por lo que le representaba a todos los que estábamos participando en la discusión sobre las declaraciones o los dichos del músico. Y ahí me quede… Con una pregunta. Me pregunto porque nos representamos a través de lo que representa a otros?...
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