viernes, 15 de julio de 2011

Nos, los Representantes del pueblo...

Ayer en un intercambio de opiniones en el cual yo participaba se discutía la forma en que un músico había opinado sobre un personaje de la clase alta, empresario, político, con un alto cargo en el gobierno como jefe de gobierno de capital. Este político postuló su reelección al cargo de jefe de gobierno y obtuvo casi el 50% de los votos de los ciudadanos. Esto incitó al Músico a acusar al electorado de ser poco menos que imbéciles, cipayos, mercenarios y carentes de interés mas allá de su propio bienestar. Durante esta charla se alegaron varios motivos por los cuales las aseveraciones hechas por el músico podrías ser ciertas o no. El debate transcurrió y se puso en tela de juicio la agresividad que había tenido el músico, en ese sentido muchos de los participantes al parecer se sintieron tocados, habiéndolo votado o no... ya sea que  se hubiesen sentido agredidos por el cuestionamiento a la libre elección... o el nivel de desprecio que expresan sus palabras para los que se sienten aludidos por compartir la misma ideología o por el contrario otro grupo ideológico que expresa en un voto en sentido contrario a la ideología actual de gobierno o se siente profunda aberración de por esa ideología.... Se alego que otros personajes de mayor rango o inclusive no siendo del gobierno o que fueran menos o más aptos para desarrollar sus funciones como gobernantes, políticos, ladrones, nazis, boliches, izquierdosos, fachos o simplemente corruptos, se hablaron de intereses, de las multimillonarias cuentas del político, de sus razones, de las razón del presidente de la nación. Se hablo de lo malo del presidente y de que su gobierno nunca había sido bueno, solo menos malos que los otros... se hablo de los mejor 8 años mejores años de economía y de los peores veinte. Se discutió las capacidades del político parar gobernar siendo este proveniente de una clase alta. Se hablo de las necesidades del pueblo y sobre si este político era capaz de entenderlas. Se hablo de la representatividad y de los millones, se hablo sobre si lo que nos representa la plata. Se hablo de los que nos representa. En ese debate en donde se presenta lo que nos representa. Me pregunto si me representa un político, un hombre de la clase alta, un músico o un corrupto... Un mercenario? Me representa aquel que simplemente es contrario a lo que jamás me representaría o a lo que aborrezco? Me representa aquel que es capaz de eliminar a lo que genera mis temores? Secuestros, robos, asesinatos, la injusticia, la brutalidad, la guerra, el hambre, la desidia, la falta de humanidad, la desigualdad. Me representa?... me pregunto si lo que me representa me involucra solo a mi... y si debo representarme como el logo de yo quiero que todos estén bien o me puedo guardar mi representatividad para mí solo y usarla de forma egoísta. Entonces creí por un momento que el eje filosófico de esta discusión mas trascendente era las diferencias entre estos dos grupos de personas... los que creen que se representan a sí mismos y aquellos que creen que se representan por ellos mismos y por los demás. Esto disparo una paradoja primero en toda la conversación, no puede encontrar a ni uno solo que se representara solo a sí mismo y esto incluyéndome ya que esta conversación se había generado por lo que le representaba a todos los que estábamos participando en la discusión sobre las declaraciones o los dichos del músico. Y ahí me quede… Con una pregunta. Me pregunto porque nos representamos a través de lo que representa a otros?...

miércoles, 13 de julio de 2011

El amor, lo que sobra, lo que falta y el odio.

El amor nace cuando algo sobra. El amor es exactamente eso, lo que sobra.  El amor se da siempre desde lo que sobra de una emoción o sentimiento. Cuando sobra exactamente eso… Empatia… cuando sobra entendimiento entre dos. Siempre lo que sobra es lo que genera el amor. Cuando sobra “onda” con la otra persona, cuando sobra piel, cuando sobra Ilusión. Es ahí precisamente en donde el amor se desarrolla y nos permite proyectarnos de a dos. Claramente el amor es vivido de formas diferentes por el hombre y por la mujer en medio de este océano de sensaciones. El hombre desarrolla y alimenta esta onda, esta empatía y esa piel desde el presente de la mujer y se proyecta hacia el futuro desde esa mujer del presente alimentando una ilusión de una mujer de perpetuos veintitantos años. El hombre cristaliza esa relación desde lo que cree que la mujer “es” y no desde lo que podría llegar a “ser”. La mujer en cambio desarrolla y alimenta ese sentimiento desde el potencial que ve en el hombre, desde aquello que ella podría hacer de ese hombre o si se quiere desde lo que el hombre podría llegar a ser desde los ojos de esa mujer.
En esta sinergia de ilusiones a lo largo del tiempo, se van poniendo a prueba o contrastando lo que se sabe que se cree y lo que se cree que se sabe. La realidad del ser amado y la ilusión del ser amado…
… Esta clase de amor en donde algo precisamente sobra, con el paso del tiempo gracias a esta ilusión generada por lo que sobra convierte a los que aman en personas incompletas e incapaces de ser sin su par…
… en si esta clase de amor promueve la proyección del propio ser como un alguien imaginario basado en esa ilusión creada por el mismo ser desde el reflejo del par y no desde el par real…
Cuando amamos es común sentir que aquel a quien amamos nos hace falta… Nos hace falta… La falta, la necesidad, el faul… El amor que había sido generado por lo que sobraba de pronto se convierte en una falta. De pronto ese ser que una vez fue completo comienza a ser incompleto gracias al amor… y aquello que sobraba… aquella ilusión comienza a caer en la realidad de nuestro mismo carácter de incompletos post amor y aquel con quien nos sobraba se convierte de pronto en eso que nos falta o que nos hace falta o nos hace faul.
Esta clase de amor que se genera y se crea desde este proceso no es más que la ilusión o la proyección de lo que creemos que nos falta o que nos hace falta para ser quien creemos o quien queremos creer que debiéramos ser entablando la relación con esa ilusión que creamos sobre el par y no con el par real o el otro ser. Ahí lamentablemente eso que sobraba entre dos seres completos se vuelve la falta de estos seres post amor generando un tipo de interrelación desde la falta en donde dos seres ahora incompletos hacen uno del tipo frankenstein; seres que han sido y han muerto y que después solo pueden ser desde las costuras, desde el ensamble, desde el amasijo desde las cuerdas que los atan y los tendones que comparten sus movimientos. Ahí se pierde el límite de los seres como individuos, se pierde la privacidad y los espacios privados y no desde la pareja  o el par, el par que solamente puede ser formado por dos unidades completas y no por fracciones de seres.
Cuando la ilusión del ser amado deja expuesta a la realidad del ser amado automáticamente el ser amado queda en falta… por no ser esa la ilusión que completa al ser incompleto. En si esta es ni mas ni menos que la relación de un Amo que no es… un Amo incompleto… Un Amo esclavizado por la realidad del ser amado y que solo puede ser completo cuando la realidad del ser amado es ciervo de la ilusion ser amado. Cuando esto no es asi… cuando el ser amado no es esa ilusión de ser amado  y el desengaño del engaño de la ilusión alcanza una brecha infranqueable aquello que una vez sobro se convierte en una falta negativa. En donde la falta que una vez fue amor se convierte definitivamente en odio y ahí exactamente ahí lo que sobra… es el amor.